Me sorprende que todavía no haya terminado mi silla.
Pero en algún punto entre proyectos sin terminar y materiales regados por todas partes, encontré otra cosa.
Este fin de semana no se trató de muebles. Se trató de creatividad.
Abrí una caja que no tocaba hace mucho tiempo, llena de chaquiras, broches, decoraciones y pedacitos de inspiración de otra versión de mí. En vez de trabajar en la silla, empecé a rediseñar jeans y suéteres. Una idea llevó a otra, y antes de darme cuenta habían pasado horas.
Y me hizo preguntarme…
¿Por qué tengo tanta determinación de redescubrirme?
Por tantos años, mi energía se ha ido en cuidar a todos los demás. Resolver problemas. Cargar responsabilidades. Sostener el fuerte. En algún punto del camino, la mujer detrás de todos esos roles se volvió más difícil de encontrar.
Por eso sigo buscando el arte.
No porque esté tratando de escapar de mi vida, sino porque estoy tratando de reconectarme con ella.
Sigo cuestionándome. ¿Esto es evasión? ¿Me estoy distrayendo de mis responsabilidades? ¿Solo estoy llenando el tiempo? ¿Me estoy escondiendo del mundo exterior?
No lo sé.
Lo que sí sé es que crear me hace sentir viva.
Cada chaquira, cada pincelada, cada proyecto, cada silla sin terminar se siente como una conversación con una parte de mí que no veía hace mucho tiempo.
Últimamente, no solo quiero crear cosas. Quiero crear un ambiente que se sienta como yo. Quiero pintar. Quiero belleza a mi alrededor. Quiero calma. Quiero rincones de paz que me hagan respirar un poco más profundo cuando la vida se pone ruidosa.
Quizás la Ola 33 se trata de entender que encontrarte no siempre es un destino. A veces es un proceso de crear, explorar y darte permiso de convertirte en alguien nueva mientras honras a quien siempre has sido.
— TodayWaves
¿Alguna vez perdiste el contacto con una parte de ti y luego, sin esperarlo, la volviste a encontrar?
